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CTA
COMUNICADO
4 de enero de 2006
LA DSB INCREMENTA LA REPRESIÓN LABORAL
SOBRE L@S TCP:
DESPIDOS ARBITRARIOS
Desde que el ex TCP Víctor Sánchez tomó posesión de la Dirección del Servicio a Bordo se ha producido un incremento espectacular del número de sanciones disciplinarias a l@s TCP. En el año 2005 se ha sancionado casi al doble de TCP que en 2004. ¿Qué está ocurriendo? ¿Acaso l@s TCP nos hemos vuelto mal@s malísim@s de repente? Ni mucho menos: los tiros van por otro lado.
El celo represor que alimenta a nuestro Director ha traído consigo, además, un cambio cualitativo en el carácter de las sanciones: su arbitrariedad. Esta característica explica, además, el desorbitado aumento de los expedientes: no hay motivos para ellos, o se inflan, o se inventan, o se buscan otros fines inconfesables mediante esta deliberada política disciplinaria de mano dura, destinada a enconar, a envenenar las relaciones laborales en el seno de nuestro colectivo. ¿Con qué fin? ¿Con el de motivar a l@s TCP? ¿O con el de doblar a sus representantes para que pasen por el aro del Plan Director?
La última víctima de este furor sancionador ha sido Oriol, un TCP despedido arbitrariamente, por cuya readmisión CTA está actualmente recogiendo firmas. Este compañero ha sido despedido a sabiendas de que los cargos que figuran en el expediente no tienen base alguna. Un expediente que se basa únicamente en el informe de una sobrecargo. Un informe realizado bajo fuertes presiones de la flota, en un caso donde hay testigos, TCP que vuelan habitualmente con la sobrecargo, que han declarado que las cosas no ocurrieron como la DSB alega, sino bien al contrario. No importa, da igual. Aún a sabiendas de que será considerado improcedente en magistratura, Víctor Sánchez, que en calidad de Director tiene capacidad para sancionar, ha impuesto el despido. Quiere cabezas para demostrar que es un tipo duro, que sabe meternos a l@s TCP en cintura. Sólo así se explica que a dos TCP del mismo vuelo se les impongan sanciones de tres días sin sueldo, además de falta grave en el expediente, por haber dejado “los vasos de zumo y agua preparados para que los pasajeros se sirvieran directamente”, en un caso, o por “mascar chicle” y “dejar el galley desatendido”, en el otro. El nivel de represión contra l@s TCP está alcanzando niveles nunca vistos, bajo el mandato, precisamente, de un ex TCP. Una represión, por cierto, de la que nadie puede considerarse a salvo.
Además, las jefaturas de flota están instando a l@s sobrecargos a “mojarse” en la valoración que hacen de l@s TCP en sus informes, y a evitar la nota media (el 3, en una escala de 1 a 5). Dado el incremento de éstas y otras sugerencias a l@s sobrecargos para que participen en esta cacería del TCP, conviene advertir que, independientemente de los propósitos que alberguen l@s sobrecargos al confeccionar sus informes, la DSB está utilizando éstos especialmente para sancionar y despedir a l@s TCP. Por si esto no fuera poco, algunas gestoras de flota están llamando por teléfono a l@s TCP para preguntarles si conocen a algún TCP que fume o beba a bordo, con el ánimo abierto de que les denuncien, lo que, supuestamente, les reportaría una “mejora” de su expediente. La DSB está alcanzando niveles absolutamente indescriptibles, precisamente bajo la dirección de un ex TCP.
Desde CTA vamos a hacer todos los esfuerzos necesarios para oponernos a esta política de sanciones injustas y arbitrarias, que han desembocado en el despido arbitrario de un excelente TCP, de lo que han dado fe multitud de testigos, algunos de ellos vinculados a las flotas. Para exigir con contundencia la readmisión de Oriol, necesitamos tu firma. Para que los despidos arbitrarios no se vuelvan a repetir, necesitamos tu firma. ¡Solidarízate con Oriol!
¡¡¡POR EL FIN DE LA POLÍTICA REPRESIVA DE LA DSB!!!
¡¡¡READMISIÓN DE ORIOL, YA!!!
