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CTA
COMUNICADO
21 de marzo de 2006
CTA hizo entrega al Director de Relaciones Laborales, el pasado 13 de marzo, de las casi 1000 firmas que hemos recogido, fundamentalmente entre el colectivo de TCP. 1000 firmas que han servido para apoyar con contundencia nuestra justa reclamación: la readmisión inmediata del TCP Oriol Blanch, despedido arbitraria e injustamente.
En primer lugar, queremos agradecer, en nuestro nombre y en el de Oriol, la solidaridad de tod@s l@s que habéis sumado vuestra voz a nuestra justa petición de readmisión en este caso de flagrante injusticia. Vuestra firma ha sido importante, no lo dudéis, a la hora de reclamar a la Dirección una rectificación. Vuestras muestras de apoyo han servido también para acallar las maledicencias y los bulos, propagados desde las flotas - y lamentablemente coreadas por algun@s TCP - acerca de la perversidad intrínseca de este compañero, de su lamentable expediente, y de la acumulación en el mismo de innumerables faltas graves. Puras falsedades destiladas con el propósito de intentar justificar el atropello: ni el expediente de Oriol es lamentable, ni consta una sola falta grave en el mismo, ni estaba buscando el despido para poder cambiar su lugar de residencia, como hemos llegado a escuchar, atónitos ante la capacidad de fabulación de algunos.
En la reunión celebrada para presentar a la Compañía las firmas recogidas, CTA volvió a solicitar la readmisión inmediata de Oriol, a lo que la Dirección de Relaciones Laborales, hasta el momento, se ha negado. Sin embargo, sólo unos pocos días antes de esta última reunión, la jefa de la flota A-340, Susana de Eusebio, una de las más entusiastas promotoras de la cacería del TCP, era cesada de manera fulminante. Y decimos fulminante porque no es habitual que l@s TCP nos enteremos de un cese recibiendo por correo electrónico el “boletín de desarrollo”, un documento interno de la flota. Y fulminante también porque la ex jefa no pasa a ocupar otro puesto, como suele ser habitual en las endogámicas flotas.
Por otra parte, las personas nombradas al frente de la flota A-340 y de la Unidad de Apoyo al Vuelo responden, en principio, a un perfil muy distinto de la cesada, al menos en talante y maneras. ¿Estará empezando a rectificar la DSB? ¿Estará la DSB planteándose si es posible continuar con la senda de represión laboral, arbitraria e indiscriminada? ¿Estará nuestro Director llegando, por fin, a la conclusión de que no se puede dirigir en contra de un colectivo? ¿O estará alguien dándose cuenta de que con más represión no van a conseguir reconducir la negociación colectiva, sino, más bien, al revés? El tiempo irá contestando a estos interrogantes. De momento, lo que sabemos es que la DSB ha tenido que hacer saltar un fusible. Que el clamor del colectivo, expresado en las 1000 firmas recogidas, ha tenido sus efectos. Y que movilizarse da sus frutos.
El caso de Oriol todavía no se ha resuelto. Al día siguiente de la reunión con la Dirección de RRLL, estaba previsto el juicio sobre la demanda que nuestro compañero ha interpuesto contra su despido. El juicio finalmente se suspendió, al no haber citado el Tribunal a la Fiscalía, como era preceptivo en este caso. La nueva fecha para el juicio es el próximo 6 de junio. En CTA estamos dispuestos a negociar, pero también a utilizar todos los medios que la legislación pone a disposición de los sindicatos para conseguir que se resuelva de manera satisfactoria esta injusta situación.
En cualquier caso, queremos reiterar nuestro agradecimiento, y el de Oriol, a tod@s l@s que habéis firmado en esta campaña para solicitar su readmisión en la Compañía. Habéis conseguido que nos sintamos bien arropados en esta legítima lucha contra la represión laboral.
Os mantendremos informados.